En verano tengo dos platos abonados a mi cocina, los helados y las cocas/pizzas/quiche/pasteles salados. Os traigo uno de los últimos, un rico pastel de calabacín y requesón.
Me gustan por que casan con todo, da igual que te los comas fríos que templados, y se pueden dejar hechos con antelación para degustarlos cuando queramos. Simplemente acompañado de una ensalada verde este pastel salado es una cena excelente.
- 1 lámina de masa quebrada - 2 huevos
- 400 gr. de requesón - 25 gr. de piñones tostados
- 175 ml. de leche desnatada - sal y pimienta
- 80 gr. de queso de cabra - de rulo a trocitos- - ralladura de 1/2 limón
- 2 calabacines pequeños - aceite de olive virgen extra
ELABORACIÓN
- Precalentamos el horno a 180ª arriba y abajo.
- Ponemos la lámina de hojaldre en el molde y pinchamos la masa con un tenedor, la cubrimos con papel de aluminio y horneamos durante 10 minutos.
- Mientras ponemos una cucharada de aceite en un sartén y hacemos el calabacín que habremos cortado a rodajas finas con la ayuda de una mandolina o un cuchillo.
- En un bol mezclamos el requesón, el queso de cabra, la leche, los huevos y la ralladura de limón con ayuda de unas varillas. Salpimentamos al gusto.
- Cuando la masa y el calabacín estén a punto ponemos este último sobre la superficie de la masa (habremos retirado el papel de aluminio ;))) y encima verteremos la mezcla líquida y espolvoreamos con los piñones.
- Horneamos durante 40 minutos (pinchamos con un palillo y si sale limpio ya está) y dejamos templar. Mejor consumir a temperatura ambiente.
Adaptada de Italian Food Forever
¡Buen fin de semana!
Angi
¡Buen fin de semana!
Angi